Entre 2022 y 2026, el Perú atravesó un proceso progresivo de debilitamiento institucional y retrocesos en derechos humanos: de la crisis entre poderes del Estado a un escenario donde se consolidan condiciones que favorecen la impunidad.
Este recorrido —marcado por represión, criminalización de la protesta, ausencia de sanción y validación normativa de abusos— no es aislado: es una secuencia acumulativa que explica el país que vivimos hoy y el contexto en el que se desarrolla el actual proceso electoral.
En ese punto se sitúa “Mira bien”. En una segunda vuelta decisiva, la campaña plantea: “Ahora que son dos, miremos mejor”. Es un llamado a observar críticamente las opciones en contienda, conectar este proceso con sus impactos reales y activar una ciudadanía que no solo vote, sino que exija y fiscalice.





























